viernes, 19 de diciembre de 2008

Comentarios a I y II Timoteo - Dignos de Doble Honor

1 Timoteo 5:17-21

17. Los ancianos que gobierna bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.
18. Pues la escritura dice: No pondrás bozal al buey que de trilla; y: digno es el obrero de su salario.
19. Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos.
20. A los que persisten en pecar, repréndeles delante de todos, para que los demás también teman.
21. Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicio, no haciendo nada con parcialidad.
22. No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados dos ajenos. Consérvate puro.

INTRODUCCIÓN

El pastor es llamado en Apocalipsis de “Ángel de la iglesia” (Ap. 2:1,8,12,18). Es una responsabilidad gobernar el pueblo de Dios y demanda mucha dedicación, mayormente en días tan difíciles en los cuales nos topamos con tantas dificultades doctrinarias, financieras y culturales. De la iglesia, la Biblia requiere el reconocimiento necesario para los obreros, bien como respeto y manutención. La mies es grande y pocos son los trabajadores, por eso la iglesia del Señor Jesucristo debe estar pendiente en cuidar de cuidar sus obreros y valorarlos.

I. LOS ANCIANOS v. 17

1. Los ancianos. La Palabra “Anciano” viene del greco “presbuteros” y también puede ser traducido (como algunas versiones lo hacen) por “Presbítero”. En las iglesias cristianas primitivas, como hoy también, se entiende por “Anciano” o “Presbítero” aquel que está encuadrado en los prerrequisitos que están en Tit. 1:6-9, 1 Timoteo 6:1-7, 1 Pedro 5:2. Este tiene como función: a. Gobernar la iglesia, b. Predicar el evangelio, c. Enseñar. Un Pastor es un Presbítero también, como el propio apóstol Pedro se presentó (1 Pe. 5:1). El término “Anciano” también significa “Mayor” dependiendo del contexto bíblico en que se encuentra.
2. Gobernar bien. Administrar la iglesia es la principal tarea de los presbíteros y pastores. Hay otros términos que explican la función del siervo de Dios con este cargo: “Cuidar” y “apacentar”. Lo más importante es que no basta ser llamado por Dios, o tener el Título, es necesario “Gobernar BIEN”. Esto incluye un buen corazón inclinado por hacer la obra de buena voluntad por amor a Cristo (Jn. 21:15-17). Pedro nos da más detalles: “Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto” (1 Pe. 5:2). Una importante observación está en la última parte del versículo citado. El que es llamado por Dios no debe servir a la iglesia por el sueldo que quizá reciba mas con “ánimo pronto”, los que así no lo hacen solo apacientan iglesias ricas o la que le conceda buen sueldo y cuando no, optan por quedar parados. Con el que es llamado por Dios, primero él trabaja, y después recibe, si Dios de hecho es en su vida.
3. Predicar. Es otra importantísima función del que gobierna la iglesia. Evangelizar mas allá de ser una función que debe ser hecha por toda la iglesia (Mat. 28:19) es de manera general liderada o articulado por un evangelista (Ef. 4:11), sin embargo, en la iglesia local debe ser encabezada por el presbítero o pastor que la administra. Si el líder evangeliza, la iglesia evangeliza. Si el líder no predica la iglesia tampoco y Dios lo reemplaza pues lo más importante para Dios son las almas.
4. Enseñar. Para la iglesia es todo de mas importante que hay. La enseñanza es la columna para el pueblo de Dios, por medio de la cual somos santificados (Jn. 17:17), Libertados (Sal. 119:45), recibimos consuelo (Sal. 119:50). La palabra da inteligencia (Sal. 119:104), alumbra (Sal 119:105) y hasta los simples reciben claridad (Sal. 119:130). Enseñar es la más importante misión del que gobierna la iglesia. Pablo instó a Timoteo a hacerlo en tiempo y fuera de tiempo: “Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta, con toda paciencia y doctrina.” (2 Ti. 4:2). Siempre acompañada de la lectura (1 Ti. 4:13).

II. DOBLE HONOR

Doble honor se trata de un respeto a mas, cuidado y compromiso. Podríamos relacionar algunas maneras de honrar los siervos de Dios de manera bíblica. Vemos lo que la palabra dice:

1. Obediencia. La obediencia es un acto de humildad, desde que el obrero está de acuerdo con la palabra del Señor él debe ser obedecido (He. 13:17). La obediencia tiene sus efectos en la vida de la iglesia, como está escrito: “Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día” (Hch. 16:4 y 5). De esta manera sabemos que una iglesia que obedece su pastor es confirmada en la fe, y crece.
2. Imitar. La Biblia establece de que manera debemos imitar a nuestros pastores: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cual haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.” (He. 13:7). Observe que la palabra enseña a primero considerar el resultado de la conducta para luego imitar la fe. Este principio debe dirigir nuestro “Imitar”. Mas claramente en 3 Juan 11, vemos este consejo: “Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios, pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios”. Por varias ocasiones vemos el apóstol Pablo invitando a los creyentes imitar su fe, pues él ya lo hacía de Cristo (1 Co. 11:1, Ef. 5:1, 1 Co. 4:16, Fil. 3:17). Debemos entonces tener la humildad necesaria para aprender.

3. Apoyo financiero. La Biblia es bien clara en decir que todo trabajador es digno de sueldo, con el obrero de la casa del Señor no es diferente. La cita usada por el apóstol Pablo es bastante objetiva: “No pondrás bozal al buey que trilla, digno es el obrero de su salario” v. 18. Toda iglesia debe tener la conciencia de que necesita honrar sus obreros de esta manera. Claro que la ayuda debe varía de acuerdo con las condiciones financieras de la congregación y que el obrero no debe trabajar por este sueldo y sí por una obligación ministerial (1 Co. 9:16, Mat. 10:8).

CONCLUSIÓN

La Palabra de Dios es perfecta y establece la forma correcta de cómo hacer para agradar a Dios en cada área de la iglesia. Las últimas orientaciones de Pablo a Timoteo en este pasaje relacionase a la disciplina del obrero, que debe ser pública para que intimide a los demás a también no pecar (1 Timoteo 5:20), sin embargo frente a una denuncia contra un obrero su superior debe tener bastante prudencia solo aceptando una acusación con dos o más testigos fieles. Por fin el Apóstol orienta a Timoteo a no poner las manos (consagrar) a nadie apresuradamente. Muchos siervos de Dios tiene llamado del Señor para el santo ministerio, pero el tiempo pertenece a Dios y solamente bajo la voluntad de Dios un obrero debe ser separado para el ministerio de la palabra de Dios.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Disculpe, pero porque Jesus diria angel al pastor, si en ninguna de las espitolas se le dice angel, ademas, los angeles tuvieron una definicion muy clara en toda la biblia.