viernes, 19 de diciembre de 2008

La Mujer y la Biblia - Comentarios a 1 Timoteo

1 Timoteo 2:9-11
Proverbio 31:10,11 y 14:1

1 Timoteo 2:9-11
9. Asimismo, que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,
10. Sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.
11. La mujer aprenda en silencio con toda sujeción.
12. Porque no permito a la mujer enseñar ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.
Proverbios 31:10,11
10. Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11. EL corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.
Proverbios 14:1
1. La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.

INTRODUCCIÓN

El Señor Jesucristo dignificó el papel de la mujer en nuestra sociedad. Cuando antes tenían apenas una participación secundaria en las decisiones, responsabilidades, vida social, y etc. Nuestro Dios elevó la importancia de la mujer al mismo nivel de la del hombre, transformando mujeres en grandes instrumentos en sus manos y valorando su papel en nuestra sociedad. Vale la pena enfocar que el Nuevo Testamento nos presenta el mapa por lo cual debemos entender la posición de la mujer en la Iglesia, hogar y sociedad.

I. LA MUJER Y SU IMAGEN

1. La ropa. La Biblia usa tres términos para determinar de qué modo las mujeres deben vestirse: a) Decoro, que significa: Honor, respeto, honra. b) Pudor, quiere decir: Honestidad, Modestia, recato. c) Modestia: Virtud que modera, templa y regla las acciones externas, calidad de humilde. Por medio de estas expresiones vemos que Dios establece preceptos por medio de los cuales él establece su voluntad en relación a la ropa femenina. Una de las obras de la carne relacionadas en Gá. 5:19-21, llamase “Lascivia”v.19 y significa “Sensualismo” lo que la Biblia condena como siendo pecado. Ropas ajustadas, que llaman demasiada atención por exponer partes del cuerpo, están inclusas en este pecado llamado lascivia. Desde niñas nuestras hijas deben ser enseñadas que la verdadera belleza no es la externa que se acaba (Pr. 31:30), más la interna de un corazón puro (1 Pe. 3:3,4).
2. Adornos. Como ya sabemos la mujer por naturaleza le gusta los adornos, la Biblia enseña que la mujer debe evitar exagero en sus peinados, aderezos, y ropas. La palabra no enseña el desarreglo, la mujer debe cuidarse pues es el templo y morada del Espíritu Santo.

II. LA MUJER EN LA IGLESIA

1. Los dones espirituales. Tanto la mujer cuanto el hombre están aptos para tener dones espirituales. En Dios no hay acepción de personas (Ro. 2:11). La Biblia dice que las hijas de Felipe “el evangelista” eran profetizas (Hch. 21:9) y que por tanto eran tremendamente usadas por Dios con los dones espirituales.

2. En el ministerio de la palabra. La Biblia no pone impedimentos a la mujer en lo que concierne a la enseñanza. Vemos hasta ordenanzas a respeto, como las mayores enseñar a las mas nuevas (Tit. 2:4), a los hijos y vemos mujeres como misioneras, como el caso de Priscila (Ro. 16:13). Sin embargo no vemos tampoco, base bíblica para la consagración de mujeres al ministerio de la palabra, puesto que la Biblia, nuestra regla de fe y práctica no nos enseña así. Nuestro Señor y salvador no eligió mujeres para el apostolado (Mr. 3:13-19), ni en el Nuevo Testamento entero vemos siquiera una cita hablando sobre el ministerio femenino. Tal práctica puede no ser “anti bíblica” mas por seguro es “Extra bíblica” y tenemos orientación precisa sobre no ir más allá de lo que está escrito (1 Co. 4:3).
3. En el servicio. Como dice la Palabra: “Sino con buenas obras como corresponde a mujeres que profesan piedad” v. 10. Vemos Pablo varias veces elogiando el trabajo de mujeres que le ayudaron en el ministerio. Las mujeres fueron las primeras en llegar en el túmulo de Cristo (Mr. 16:1), anunciar su resurrección (Mr. 16:10,11). Durante todo el ministerio del Señor Jesucristo, él contó con mujeres temientes a Dios para seguirle y servirle (Mat. 8:15, Mr. 15:40,41). No hay en la Biblia ninguna dificultad en la participación de la mujer en diversos servicios en la iglesia de Dios. La mujer tiene los mismos derechos espirituales que los hombres.

III. LA MUJER EN EL HOGAR Y EN LA SOCIEDAD

1. La mujer y su hogar. La Biblia dice que cabe a la mujer la administración de las tares del hogar (1 Ti. 5:14, Tit. 2:5), observamos que mas allá de la mujer de proverbios 31 ser una gran empresaria, ella era una buena dueña de casa (Pr. 31:15,21). Esta verdad no impide que en momentos necesarios, el hombre ayude su esposa en los quehaceres domésticos, pues los maridos deben convivir con sus esposas con sabiduría y tenerlas como vaso más débil (1 Pe. 3:7).
2. La mujer y sus hijos. Encontramos en la palabra la responsabilidad de la mujer en cuanto a sus hijos, en enseñar, cuidar, amar. La mamá es el mayor vínculo con el mundo externo que un niño debe tener, principalmente por estar más tiempo con ellos. La corrección es otro punto indispensable en la enseñanza (Pr. 29:15).
3. La mujer y la vida laboral. En toda la palabra vemos mujeres desarrollándose en la vida laboral. En Proverbios 31 vemos una mujer administradora y negociante (V. 18), compradora y agricultora (V. 16), productora (V.22). En el nuevo testamento vemos hasta mujeres viajando para trabajar (Hch. 16:14). Por la Palabra entendemos que la mujer es tan capaz como el hombre de ejercer una profesión o una responsabilidad en la sociedad (Jue. 4:11).

IV. LA MUJER Y SU ESPOSO

1. La sumisión. Como en todas las Instituciones, en la familia también no puede haber varios en el gobierno. La Biblia establece que el hombre debe gobernar el hogar (1 Ti. 6:14) y qué mismo la mujer siendo tan importante para Dios como el hombre, ella debe someterse siempre a su esposo (Efe. 5:22). Cuando hablamos de sumisión, debemos tener en mente que cabe a la mujer: Obedecer (1 Pedro 3:1), Amar (Tito 2:4), Aprender (1 Ti. 2:11), “Como al Señor”. Dios prohíbe la mujer dominar (1 Ti. 2:12). La mujer debe pedir sabiduría a Dios (Stg. 1:2) para casarse con un varón que sepa respetarla, amarla, protegerla, y comprenderla mayormente en los momentos difíciles de la vida.

CONCLUSIÓN

Entendemos por tanto que Dios no hace acepción de géneros y que ama tanto la mujer como al hombre de manera igual. La mujer es apta para la vida laboral, para el servicio en la casa del Señor y como en todas las áreas de la vida. Nuestro Dios establece límites o escribe el mapa por el cual la mujer debe regir su vida. Sometiéndose a su esposo, cuidando de su hogar y sirviendo al Señor con buenas obras.

ACMN.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

la paz del Señor... Siga adelante pastor con estos estudios, estas muy buenos y que el Señor lo siga usando y bendiciendo...

Misionero Assuero. dijo...

Sus oraciones, con de adeveras importantes. La paz del Señor.

Anónimo dijo...

El estudio es bueno pero hay que conocer con mas profundidad el contexto del texto y no hacer una interpretacion literal que puede llegar a discriminar el conocimiento del contexto de Efeso nos lleva a descubrir cosas muy interesantes respecto a la mujer, le animo a revisarlos.
Dios le bendiga

Assuero dijo...

Gracias anónimo, sea apenas más claro y mencione, con exactitud, que es que está fuera del contexto y le agradeceré más todavía...De otra manera parece un comentario sin fundamento... Cuanto a la interpretación literal, no entiendo de que otra forma hay para entender un texto doctrinario. ¿sugiere usted una interpretación diferente como se fuera un texto profético, o poético, o histórico? No, amigo (a), la mayoría de quienes amamos el estudio de la palabra y adoptamos una teología conservadora, interpretamos un texto doctrinario de manera literal, con pocas exepciones.