viernes, 19 de diciembre de 2008

Comentarios a I y II Timoteo - Dignos de Doble Honor

1 Timoteo 5:17-21

17. Los ancianos que gobierna bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.
18. Pues la escritura dice: No pondrás bozal al buey que de trilla; y: digno es el obrero de su salario.
19. Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos.
20. A los que persisten en pecar, repréndeles delante de todos, para que los demás también teman.
21. Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicio, no haciendo nada con parcialidad.
22. No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados dos ajenos. Consérvate puro.

INTRODUCCIÓN

El pastor es llamado en Apocalipsis de “Ángel de la iglesia” (Ap. 2:1,8,12,18). Es una responsabilidad gobernar el pueblo de Dios y demanda mucha dedicación, mayormente en días tan difíciles en los cuales nos topamos con tantas dificultades doctrinarias, financieras y culturales. De la iglesia, la Biblia requiere el reconocimiento necesario para los obreros, bien como respeto y manutención. La mies es grande y pocos son los trabajadores, por eso la iglesia del Señor Jesucristo debe estar pendiente en cuidar de cuidar sus obreros y valorarlos.

I. LOS ANCIANOS v. 17

1. Los ancianos. La Palabra “Anciano” viene del greco “presbuteros” y también puede ser traducido (como algunas versiones lo hacen) por “Presbítero”. En las iglesias cristianas primitivas, como hoy también, se entiende por “Anciano” o “Presbítero” aquel que está encuadrado en los prerrequisitos que están en Tit. 1:6-9, 1 Timoteo 6:1-7, 1 Pedro 5:2. Este tiene como función: a. Gobernar la iglesia, b. Predicar el evangelio, c. Enseñar. Un Pastor es un Presbítero también, como el propio apóstol Pedro se presentó (1 Pe. 5:1). El término “Anciano” también significa “Mayor” dependiendo del contexto bíblico en que se encuentra.
2. Gobernar bien. Administrar la iglesia es la principal tarea de los presbíteros y pastores. Hay otros términos que explican la función del siervo de Dios con este cargo: “Cuidar” y “apacentar”. Lo más importante es que no basta ser llamado por Dios, o tener el Título, es necesario “Gobernar BIEN”. Esto incluye un buen corazón inclinado por hacer la obra de buena voluntad por amor a Cristo (Jn. 21:15-17). Pedro nos da más detalles: “Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto” (1 Pe. 5:2). Una importante observación está en la última parte del versículo citado. El que es llamado por Dios no debe servir a la iglesia por el sueldo que quizá reciba mas con “ánimo pronto”, los que así no lo hacen solo apacientan iglesias ricas o la que le conceda buen sueldo y cuando no, optan por quedar parados. Con el que es llamado por Dios, primero él trabaja, y después recibe, si Dios de hecho es en su vida.
3. Predicar. Es otra importantísima función del que gobierna la iglesia. Evangelizar mas allá de ser una función que debe ser hecha por toda la iglesia (Mat. 28:19) es de manera general liderada o articulado por un evangelista (Ef. 4:11), sin embargo, en la iglesia local debe ser encabezada por el presbítero o pastor que la administra. Si el líder evangeliza, la iglesia evangeliza. Si el líder no predica la iglesia tampoco y Dios lo reemplaza pues lo más importante para Dios son las almas.
4. Enseñar. Para la iglesia es todo de mas importante que hay. La enseñanza es la columna para el pueblo de Dios, por medio de la cual somos santificados (Jn. 17:17), Libertados (Sal. 119:45), recibimos consuelo (Sal. 119:50). La palabra da inteligencia (Sal. 119:104), alumbra (Sal 119:105) y hasta los simples reciben claridad (Sal. 119:130). Enseñar es la más importante misión del que gobierna la iglesia. Pablo instó a Timoteo a hacerlo en tiempo y fuera de tiempo: “Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta, con toda paciencia y doctrina.” (2 Ti. 4:2). Siempre acompañada de la lectura (1 Ti. 4:13).

II. DOBLE HONOR

Doble honor se trata de un respeto a mas, cuidado y compromiso. Podríamos relacionar algunas maneras de honrar los siervos de Dios de manera bíblica. Vemos lo que la palabra dice:

1. Obediencia. La obediencia es un acto de humildad, desde que el obrero está de acuerdo con la palabra del Señor él debe ser obedecido (He. 13:17). La obediencia tiene sus efectos en la vida de la iglesia, como está escrito: “Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día” (Hch. 16:4 y 5). De esta manera sabemos que una iglesia que obedece su pastor es confirmada en la fe, y crece.
2. Imitar. La Biblia establece de que manera debemos imitar a nuestros pastores: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cual haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.” (He. 13:7). Observe que la palabra enseña a primero considerar el resultado de la conducta para luego imitar la fe. Este principio debe dirigir nuestro “Imitar”. Mas claramente en 3 Juan 11, vemos este consejo: “Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios, pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios”. Por varias ocasiones vemos el apóstol Pablo invitando a los creyentes imitar su fe, pues él ya lo hacía de Cristo (1 Co. 11:1, Ef. 5:1, 1 Co. 4:16, Fil. 3:17). Debemos entonces tener la humildad necesaria para aprender.

3. Apoyo financiero. La Biblia es bien clara en decir que todo trabajador es digno de sueldo, con el obrero de la casa del Señor no es diferente. La cita usada por el apóstol Pablo es bastante objetiva: “No pondrás bozal al buey que trilla, digno es el obrero de su salario” v. 18. Toda iglesia debe tener la conciencia de que necesita honrar sus obreros de esta manera. Claro que la ayuda debe varía de acuerdo con las condiciones financieras de la congregación y que el obrero no debe trabajar por este sueldo y sí por una obligación ministerial (1 Co. 9:16, Mat. 10:8).

CONCLUSIÓN

La Palabra de Dios es perfecta y establece la forma correcta de cómo hacer para agradar a Dios en cada área de la iglesia. Las últimas orientaciones de Pablo a Timoteo en este pasaje relacionase a la disciplina del obrero, que debe ser pública para que intimide a los demás a también no pecar (1 Timoteo 5:20), sin embargo frente a una denuncia contra un obrero su superior debe tener bastante prudencia solo aceptando una acusación con dos o más testigos fieles. Por fin el Apóstol orienta a Timoteo a no poner las manos (consagrar) a nadie apresuradamente. Muchos siervos de Dios tiene llamado del Señor para el santo ministerio, pero el tiempo pertenece a Dios y solamente bajo la voluntad de Dios un obrero debe ser separado para el ministerio de la palabra de Dios.

Comentarios a I y II Timoteo - La Apostasia

1 Timoteo 4:1-4

1. Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrina de demonios;
2. Por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,
3. Prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.
4. Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;
5. Porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.
16. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyen.



El apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo torna a hablar de uno de los temas más acalorados de los últimos días de la Iglesia en la tierra. Una cosa es curiosa y es que por más que una organización sea una secta, ella afirma ser el camino para la salvación, como ya decía el Señor: “muchos dirán el Cristo está aquí” (Mr. 13:21). Hoy hablaremos de un tipo de herejía de las más serias pues es practicada por aquellos que una vez ya fueron verdaderos cristianos y que sin embargo abandonaron la fe (He. 6:4-6), para tales no hay más salvación y es lo mismo que una blasfemia contra el Santo Espíritu (Mat. 12:31). Vamos a estudiar las características de esto para guardarnos de sus falacias.

I. EL ESPÍRITU SANTO v.1

1. Dice. Encontramos en el Nuevo Testamento una participación toda especial del Espíritu Santo en medio de la iglesia, el Espíritu hablaba (Ap. 2:7,11,17), separaba obreros (Hch. 13:2), orientaba cuanto a la evangelización (Hch. 16:6,7). Para que el Espíritu de Dios continúe hablando en nuestro medio es necesario no contristarlo (Ef. 4:30), no extinguirlo (1 Tes. 5:19), no menospreciar la manera (Los dones), como él actúa (1 Tes. 5:20), buscar los dones espirituales (1 Co. 14:1) por medio de los cuales el Señor municiona su iglesia para la guerra. Para combatir la apostasía debemos tener el Espíritu Santo en medio de su iglesia a fin de que él no enseñe todas las cosas (Jn. 14:26).
2. Claramente. El Espíritu hoy, habla con bastante claridad para su iglesia, sin embargo sabemos que solamente los espirituales entienden las cosas del Espíritu (1 Co. 2:14).
II. LA APOSTASIA v.1
1. Algunos. La apostasía, podemos decir, es el peor de los desvíos doctrinarios, pues se trata de un individuo que conoció la palabra. La Biblia dice que en los últimos días Muchos serán engañados, por falsos profetas (Mat. 24:11) y falsos maestros (2 Pe. 2:1), más que apenas “Algunos apostatarán”.
2. Apostatarán. La Apostasía es claramente decaer de “La fe” V.1, dejar el “Dios vivo” (He. 3:12), aceptar el “otro evangelio” (Gá. 1:6-8). La Palabra es enfática cuanto a los que apostatan: “Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al hijo de Dios y exponiéndole al vituperio.” (Hebreos 6:4-6). A Esto podemos llamar de apostasía.
3. Espíritus Engañadores. Encontramos serias advertencias en cuanto al peligro de los espíritus engañadores; La Palabra dice que no debemos creer en todo espíritu (1 Jn. 4:1), pues algunos intentan imitar las cosas de Dios, como el propio Satanás que se hace ángel de luz (2 Co. 11:14).
4. Doctrinas de demonios. Es increíble mas nuestro enemigo conoce la palabra. Él tentó a Jesús usando la palabra (Mat. 4:6) y varios falsos maestros engañarán usando la palabra, adulterando la misma y distorsionándola. La Biblia también habla de doctrinas “diversas y extrañas” y exhórtanos a no seguirlas (He. 13:9), más allá de las doctrinas que son llamadas de hombres (Col. 2:22; Ap. 2:14; 2:15)).

II. CARACTEÍSTICAS v.2

1. Hipócritas. Hipocresía es fingimiento, es enseñar algo que no practica o pasar una imagen irreal de sí mismo para las personas. Los hipócritas son legalistas (Lc. 13:15), criticadores (Lc. 6:42), hacen trampas (Mar. 12:14,15), destruyen con su boca

boca (Pr. 11:9) y tienen su condenación cierta (Job 17:8, 27:8).
2. Mentirosos. Es la esencia de la hipocresía, la mentira. Sabemos que el padre de la mentira es el diablo (Jn. 8:44), todo aquel que dice que conoce a Dios y no practica su palabra es mentiroso (1 Jn. 2:4), y todo que dice amar a Dios y aborrece su hermanos lo mismo (1 Jn. 4:20), la condenación para estos también es eminente (Ap. 22:15). La Biblia dice que es imposible que Dios mienta (He. 6:18).
3. Cauterizada la conciencia. La conciencia es en nosotros lo que nos acusa de nuestros errores (Jn. 8:9). Somos exhortados a siempre tener una buena conciencia (1 Pe. 3:16, He. 10:22). “Cauterizada” (Gr. Kausteriazo), quiere decir marcas hechas con hierro en brasa (práctica usada en la medicina antigua). La conciencia de los apostatas están cauterizadas, esto es, marcadas a fuego por el pecado, imposibilitando su buen funcionamiento.

III. CARACTERÍSTICAS DE LOS APOSTATAS v. 3

1. Prohibirán casarse. Es impresionante como la palabra de Dios es verdadera. Esta afirmación fue hecha años antes de la iglesia apostata prohibir el casamiento de sus líderes. El propio Dios dijo que no es bueno que el hombre este solo (Gn. 2:8), y estableció la manera como debería ser hecho (Gn. 2:24), todo por causa de la prostitución (1 Co. 7:2). Es tan importante que debe ser honrado cuando no tiene mácula (He. 13:4) y uno de los prerrequisitos para el obrero, es administrar bien su hogar (1 Ti. 3:4). Solo hay una excepción, cuando el cristiano tiene el don de continencia (1 Co. 7:9).
2. Abstenerse de alimentos. Otra característica de los que apostatan es la aplicación de conceptos extra bíblicos como la alimentación. Hay sectas que prohíben comer carne de chancho, otras de comer cualquiera tipo de carne, mas en la revelación que Dios dio a Pedro lo dijo para comer de todo (Hch. 10:15). La cita que estamos estudiando dice claramente: “Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acciones de gracias; porque por la palabra de Dios y la oración es santificado.” (V. 4 y 5).

V. CONCLUSIÓN

Este Peligro es uno de los mayores de los últimos días pues se aplica a cristianos que una vez ya fueron verdaderos siervos de Dios. Debemos más que nunca tener mucho cuidado para que ninguno nos quite nuestra corona (Ap. 3:11). Seamos fieles hasta la muerte (Ap. 2:10). Que no haya en nosotros jactancia, y si, estar velando para que si firmes estamos, no caigamos (1 Co. 10:12). Cimentados en la palabra vayamos hacia delante hasta llegar en las mansiones celestiales donde tendremos eterno reposo.

ACMN.

Comentarios a I y II Timoteo - Características del Obrero

1 Timoteo 3:1-7

1. Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.
2. Pero es necesario que el obispo sea irreprehensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;
3. No dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancia deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;
4. Que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad
5. Pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?;
6. No un neófito, no se a que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.
7. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

INTRODUCCIÓN

En estos últimos días se hace necesario que la iglesia de Dios sepa reconocer cuales son los candidatos habilitados a ejercer el ministerio de la palabra. Sabemos que hay muchos falsos obreros en medio del pueblo de Dios, como ya antes predecía el Espíritu Santo (Hch. 20:28), sin embargo el propio Señor dijo: “Por los frutos los conoceréis” (Mat. 7:15,16). Tenemos la capacidad de analizar los que de hecho tienen condiciones de enseñar a la iglesia de Jesucristo. En los últimos días vendrán hombres amantes de sí mismos y cuyas obras tienen apariencia de humildad (Col. 2:23) pero mienten en cuanto a ella.

I. EL ANHELO v.1

1. El deseo. Dios no fuerza a nadie a ejercer el santo ministerio de la palabra. Él llama (Hch. 9:15) y da opciones (Hch. 9:5), él hace promesas a su escogidos (Mat. 28:20, Mr. 16:17,19), mas las condiciona a la respuesta del obrero en relación a su llamado (Ap. 2:10), pues el obrero tiene el libre arbitrio de hacer de su llamada lo que desea, como hizo Gedeón ,que mismo llamado por el Señor, se desvió del llamado y en los últimos días de su ministerio hizo el pueblo de Israel pecar (Jue. 8:27). Ante todo eso es necesario que el obrero tenga deseos de servir al Señor y disposición para hacerlo (Is. 6:9, Mat. 4:20, Lc. 7:28).
2. Buena obra desea. Servir al Señor, cuidando de su rebaño es mas allá de un privilegio (1 Ti. 1:12), es un placer. Es bueno, mismo cuando vamos gimiendo y llorando pues traemos con nosotros las gavillas (Sal. 126:6). Es muy difícil para el que tiene el llamado huir a la responsabilidad, como lo hizo Jonás (Jonás 1:3), el amor de Dios en nuestras vidas nos constriñe (2 Co. 5:14).

II. MORALIDAD

1. Marido de una sola mujer. El adulterio es totalmente condenado por toda la Biblia (Lev. 20:10), y la poligamia fue prohibida para combatir la prostitución (1 Co. 7:2). Es inadmisible en un cristiano, ¿qué se dirá en un obrero?, ser infiel en su matrimonio, perdiendo la capacidad de ser ejemplo de los fieles (1 Ti. 4:12). Más adelante vemos también que la esposa del obrero debe ser fiel en todo, ayudando y apoyando a su marido (1 Ti. 3:11)
2. Sobrio, prudente, decoroso. V.2 La sobriedad habla de moderación, la prudencia, del cuidado que el obrero debe cultivar del mal y de la apariencia del mal (1 Tes. 5:22) y el decoro habla de pureza, recato.
3. No dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, no avaro. El peligro de las bebidas debe estar lo más lejos que se pueda de aquellos que apacientan la iglesia principalmente por las consecuencias que existe (Pr. 23:31-35). Pendenciero quiere decir el que tiene riñas. La Biblia dice que al obrero no conviene contender con nadie más ser manso para con todos (2 Ti. 2:24). La avaricia y el deseo de ganancias deshonestas es una sentencia de muerte para el ministerio de un obrero (1 Ti. 6:10,11) y la Biblia llama a los que así viven pertenecientes a los de la doctrina de Balaán (Ap. 2:14).

III. FAMILIA v. 4,5

1. La esposa. Junto al esposo la mujer forma la base de sustentación en el hogar y el esposo debe pedir bastante sabiduría al Señor para ganar primero su esposa. Tratarla con amor (Ef. 5:23), compresión (1 Pe. 3:7), no siendo áspero (Cl. 3:19) es una manera de mantener una buena administración en el hogar por medio de su esposa.
2. Que gobierne bien su casa. Mandar o tener autoridad no es lo suficiente, es necesario “Gobernar bien”. Implica decir que la sumisión espontánea (Honesta) de los hijos es esencial (v.4), los hijos no pueden ser acusados de ser los primero a desobedecer su padre, obrero (Tit. 1:6). Como respuesta el obrero debe tener bastante modestia con sus buenos hijos (1 Ti. 3:4). En varias ocasiones en la Biblia vemos hombres de Dios que tuvieron sus ministerios comprometidos por el comportamiento de sus hijos: David (2 S. 13:14,28; 15:10; 18:15), Elí (1 S. 2:22), Israel (Hch. 7:9) y otros.
3. ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios? V. 5. Administrar bien su casa es una señal de habilidad para cuidar de la iglesia de Dios Jesús. La incapacidad de administrar la familia detona una inhabilidad para ejercer el ministerio.

IV. EL PREPARO v. 2, 6,7.

1. Apto para enseñar. El enseñar de la palabra es primordial en una iglesia seria, la iglesia que va a subir en el arrebatamiento. La Biblia dice que en los últimos días no soportarán la sana doctrina habiendo un menosprecio a la palabra (2 Ti 4:3). Mucho falsos maestros se levantarán (Mat. 24:11) y engañarán a muchos. El obrero llamado por Dios debe saber manejar bien la palabra (2 Ti. 2:15), no teniendo de que avergonzarse. La Palabra es vital en la vida del obrero, El Señor Jesucristo durante todo su ministerio estuvo dedicándose a la enseñanza (Mat. 5), Pablo jamás dejó de primar por la enseñanza de la palabra (Hch. 20:7,31). Vemos hasta la Biblia privilegiando a los que se dedican a enseñar. Por lo tanto, el obrero debe ser APTO PARA ENSEÑAR y para esto necesita estudiar bastante (1 Ti. 4:18).
2. No Neófito. La palabra neófito significa “Nuevo convertido”. Pablo recomienda que Timoteo no debiera someter al ministerio de la palabra hombres con poco tiempo de cristiano. El cristiano primero necesita madurar para estar apto para el servicio. El obrero antes de ejercer su llamado tiene que sufrir, conocer las dificultades del ministerio y ante todo practicar la humildad para que no “caiga en la condenación del diablo”.
3. El testimonio. El testimonio del obrero es muy importante en su llamado. La Biblia nos muestra que la buena fama es mejor que el mejor ungüento (Ec. 7:1). Para tal el obrero necesita ser prudente como la serpiente (Mat. 10:16), y actuar como luz y sal (Mat. 5:13). En lo que dependa del obrero él debe tener paz con todos los hombres (Ro. 12:18) y estar siempre listo para contestar a los que se hace necesario (1 Pe. 3:15). El testimonio del obrero se torna así una poderosa arma para predicar el evangelio.

Conclusión

El no cumplimiento de los preceptos bíblicos para la elección de los obreros de la casa del Señor implica en consecuencias en muchos casos irreparables, comprometiendo la sanidad espiritual de la Iglesia y perjudicando todos los miembros, velemos con relación a nuestros futuros obreros.

ACMN.

La Mujer y la Biblia - Comentarios a 1 Timoteo

1 Timoteo 2:9-11
Proverbio 31:10,11 y 14:1

1 Timoteo 2:9-11
9. Asimismo, que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,
10. Sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.
11. La mujer aprenda en silencio con toda sujeción.
12. Porque no permito a la mujer enseñar ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.
Proverbios 31:10,11
10. Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11. EL corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.
Proverbios 14:1
1. La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.

INTRODUCCIÓN

El Señor Jesucristo dignificó el papel de la mujer en nuestra sociedad. Cuando antes tenían apenas una participación secundaria en las decisiones, responsabilidades, vida social, y etc. Nuestro Dios elevó la importancia de la mujer al mismo nivel de la del hombre, transformando mujeres en grandes instrumentos en sus manos y valorando su papel en nuestra sociedad. Vale la pena enfocar que el Nuevo Testamento nos presenta el mapa por lo cual debemos entender la posición de la mujer en la Iglesia, hogar y sociedad.

I. LA MUJER Y SU IMAGEN

1. La ropa. La Biblia usa tres términos para determinar de qué modo las mujeres deben vestirse: a) Decoro, que significa: Honor, respeto, honra. b) Pudor, quiere decir: Honestidad, Modestia, recato. c) Modestia: Virtud que modera, templa y regla las acciones externas, calidad de humilde. Por medio de estas expresiones vemos que Dios establece preceptos por medio de los cuales él establece su voluntad en relación a la ropa femenina. Una de las obras de la carne relacionadas en Gá. 5:19-21, llamase “Lascivia”v.19 y significa “Sensualismo” lo que la Biblia condena como siendo pecado. Ropas ajustadas, que llaman demasiada atención por exponer partes del cuerpo, están inclusas en este pecado llamado lascivia. Desde niñas nuestras hijas deben ser enseñadas que la verdadera belleza no es la externa que se acaba (Pr. 31:30), más la interna de un corazón puro (1 Pe. 3:3,4).
2. Adornos. Como ya sabemos la mujer por naturaleza le gusta los adornos, la Biblia enseña que la mujer debe evitar exagero en sus peinados, aderezos, y ropas. La palabra no enseña el desarreglo, la mujer debe cuidarse pues es el templo y morada del Espíritu Santo.

II. LA MUJER EN LA IGLESIA

1. Los dones espirituales. Tanto la mujer cuanto el hombre están aptos para tener dones espirituales. En Dios no hay acepción de personas (Ro. 2:11). La Biblia dice que las hijas de Felipe “el evangelista” eran profetizas (Hch. 21:9) y que por tanto eran tremendamente usadas por Dios con los dones espirituales.

2. En el ministerio de la palabra. La Biblia no pone impedimentos a la mujer en lo que concierne a la enseñanza. Vemos hasta ordenanzas a respeto, como las mayores enseñar a las mas nuevas (Tit. 2:4), a los hijos y vemos mujeres como misioneras, como el caso de Priscila (Ro. 16:13). Sin embargo no vemos tampoco, base bíblica para la consagración de mujeres al ministerio de la palabra, puesto que la Biblia, nuestra regla de fe y práctica no nos enseña así. Nuestro Señor y salvador no eligió mujeres para el apostolado (Mr. 3:13-19), ni en el Nuevo Testamento entero vemos siquiera una cita hablando sobre el ministerio femenino. Tal práctica puede no ser “anti bíblica” mas por seguro es “Extra bíblica” y tenemos orientación precisa sobre no ir más allá de lo que está escrito (1 Co. 4:3).
3. En el servicio. Como dice la Palabra: “Sino con buenas obras como corresponde a mujeres que profesan piedad” v. 10. Vemos Pablo varias veces elogiando el trabajo de mujeres que le ayudaron en el ministerio. Las mujeres fueron las primeras en llegar en el túmulo de Cristo (Mr. 16:1), anunciar su resurrección (Mr. 16:10,11). Durante todo el ministerio del Señor Jesucristo, él contó con mujeres temientes a Dios para seguirle y servirle (Mat. 8:15, Mr. 15:40,41). No hay en la Biblia ninguna dificultad en la participación de la mujer en diversos servicios en la iglesia de Dios. La mujer tiene los mismos derechos espirituales que los hombres.

III. LA MUJER EN EL HOGAR Y EN LA SOCIEDAD

1. La mujer y su hogar. La Biblia dice que cabe a la mujer la administración de las tares del hogar (1 Ti. 5:14, Tit. 2:5), observamos que mas allá de la mujer de proverbios 31 ser una gran empresaria, ella era una buena dueña de casa (Pr. 31:15,21). Esta verdad no impide que en momentos necesarios, el hombre ayude su esposa en los quehaceres domésticos, pues los maridos deben convivir con sus esposas con sabiduría y tenerlas como vaso más débil (1 Pe. 3:7).
2. La mujer y sus hijos. Encontramos en la palabra la responsabilidad de la mujer en cuanto a sus hijos, en enseñar, cuidar, amar. La mamá es el mayor vínculo con el mundo externo que un niño debe tener, principalmente por estar más tiempo con ellos. La corrección es otro punto indispensable en la enseñanza (Pr. 29:15).
3. La mujer y la vida laboral. En toda la palabra vemos mujeres desarrollándose en la vida laboral. En Proverbios 31 vemos una mujer administradora y negociante (V. 18), compradora y agricultora (V. 16), productora (V.22). En el nuevo testamento vemos hasta mujeres viajando para trabajar (Hch. 16:14). Por la Palabra entendemos que la mujer es tan capaz como el hombre de ejercer una profesión o una responsabilidad en la sociedad (Jue. 4:11).

IV. LA MUJER Y SU ESPOSO

1. La sumisión. Como en todas las Instituciones, en la familia también no puede haber varios en el gobierno. La Biblia establece que el hombre debe gobernar el hogar (1 Ti. 6:14) y qué mismo la mujer siendo tan importante para Dios como el hombre, ella debe someterse siempre a su esposo (Efe. 5:22). Cuando hablamos de sumisión, debemos tener en mente que cabe a la mujer: Obedecer (1 Pedro 3:1), Amar (Tito 2:4), Aprender (1 Ti. 2:11), “Como al Señor”. Dios prohíbe la mujer dominar (1 Ti. 2:12). La mujer debe pedir sabiduría a Dios (Stg. 1:2) para casarse con un varón que sepa respetarla, amarla, protegerla, y comprenderla mayormente en los momentos difíciles de la vida.

CONCLUSIÓN

Entendemos por tanto que Dios no hace acepción de géneros y que ama tanto la mujer como al hombre de manera igual. La mujer es apta para la vida laboral, para el servicio en la casa del Señor y como en todas las áreas de la vida. Nuestro Dios establece límites o escribe el mapa por el cual la mujer debe regir su vida. Sometiéndose a su esposo, cuidando de su hogar y sirviendo al Señor con buenas obras.

ACMN.

Una Vida de Oración

1 Timoteo 2:1-8

1. Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;
2. Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
3. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,
4. El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
5. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo Hombre,
6. El cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
7. Para esto yo fue constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo no miento) y maestro de los gentiles en fe y verdad.
8. Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contiendas.

INTRODUCCIÓN

En estos versículos vamos a descubrir la importancia de la oración en la vida de aquellos que tienen un compromiso en la obra del Señor. Vamos a estudiar por quién, cómo y porque orar. Sabemos que si clamamos, Dios nos oye (Jeremías 33:3), y solamente tenemos que esperar (Salmo 40:1) en el tiempo de Dios (Eclesiastés 3:1). Que nosotros luego de este comentario podamos estar conscientes de la importancia de la oración en nuestras vidas y en nuestro ministerio. A demás, no nos olvidemos de la recomendación bíblica “Orad, sin cesar” (1 Tesalonicense 5:17).

I. LA EXHORTACIÓN v.1

1. Ante todo. El apóstol estaba consciente de la importancia de la oración y luego de empezar su carta a Timoteo, estableció como prioridad para una buena vida, las rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias. Cuando Jesús fue ascendido los discípulos quedaron en oración (Hch. 1:14). La iglesia en momento de dificultades hacía oración (Hch. 2:5), el propio Pablo cuando se convirtió comenzó por el camino de la oración (Hch. 9:11), por eso ANTE TODO debe venir la oración. Como dice la palabra, debemos orar sin cesar (1 Te. 5:17), insistir (Lc. 18:1), y hacerla con fe (Stg. 1:6). Una iglesia que no ora está muerta, tiene nombre de qué vive, pero no está (Ap. 3:1). Un obrero que no ora no ve resultados en su ministerio por qué no se acerca al Todopoderoso.
2. Las partes de la oración. La oración puede ser dividida en dos partes principales; Petición y gracias. En toda la Biblia vemos la importancia de pedir por medio de la oración (Mat. 6:11), sin embargo las “acciones de gracias”, que involucran la adoración, es indispensable en una oración completa (Col. 4:2). No debemos fijar nuestra oración solamente en lo que queremos o necesitamos, más también en agradecer por lo que, por seguro, Dios ya hizo en nuestras vidas.

II. EL BLANCO v.2

1. Por todos los hombres. Habla de absolutamente todos. Los vecinos, los colegas de trabajo, la familia. Tenemos un deber de orar por todos aquellos que no conocen al Señor Jesucristo, por las naciones (Sal 2:8), por las ciudades (Jer. 29:7), por los que nos hacen mal (Mat. 5:44) y nunca desmayar (Lc. 18:1-8).
2. Por los que están en eminencia. La oración por las autoridades, involucra la obediencia (Ro. 13:1), para que el mundo vea que nosotros somos fieles discípulos de Cristo.
3. Piedad y honestidad. La oración solo tendrá el efecto que deseamos de Vivir “quieta y reposadamente” si hubiere en nosotros testimonio de que somos cristianos. Piedad ayudando al prójimo, de esta manera estaremos ganando la admiración de los no cristianos, y honestamente para que no sea hallado en nosotros tropiezo (Mat. 18:7). A fin de agradarle en todo “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Señor”v.3, y solo así tendremos respuesta para las oraciones (1 Jn. 3:22).

III. EL PROPOSITO v. 4

1. Por medio de la oración. Vemos por este versículo que la oración mueve el corazón de Dios en función de la salvación de aquellos por los cuales oramos. Si oramos mucho, tendremos muchas almas, si oramos poco, pocas tendremos. Debemos orar por “Todos los hombres” a fin de que conozcan la palabra de vida eterna.
2. Quiere que todos los hombres sean salvos. La Palabra de Dios es enfática al afirmar que Dios tiene como propósito primario la salvación de todo el mundo (Juan 3:16). Dios no se complace en la muerte del impío (Ez. 33:11), y no vino al mundo para juzgar y si para que el mundo fuese salvo por él (Jn. 14:27).
3. La verdad. El conocimiento de la verdad es la manifestación de la verdad: Jesucristo (Jn. 14:6). Es necesario que todo el mundo oiga esto antes de la venida de Nuestro Salvador, para arrebatar su pueblo (Jn. 24:14). La palabra es la verdad (Jn. 17:17). La palabra manifiesta a la humanidad, los designios de Dios.

IV. UN MEDIADOR v.5

1. Jesucristo. Diferente de lo que la mayoría de nosotros aprendió, la Biblia nos presenta solamente un mediador entre Dios y los hombre. Jesucristo, que mismo siendo Dios (Is. 9:6, Jn. 1:1, Tit. 2:13, 2 P. 2:1), se despojó a sí mismo y tomó forma de siervo (Fil. 2:7), para sufrir por nuestros pecados. Nadie más puede interceder por nosotros, si no, nuestro abogado (1 Jn. 2:1), mayormente imágenes de personas que ya murieron, pues tras la muerte sigue el juicio (He. 9:27), imágenes que nada hacen (Sal. 115:4-7). Nuestro Señor Jesucristo es el único que venció la muerte (2 Ti. 1:10) y por su propio poder (Jn. 2:19).
2. El cual se dio a sí mismo. Nuestro Señor Jesucristo es Todopoderoso (Ap. 1:8) y necesitamos conocer dos factores importantes de la fe cristiana: a) Jesucristo resucitó por su propio poder (Jn. 2:19, Jn. 10:17), junto al Padre y al Santo Espíritu, por eso él es Dios. b) Nadie quitó la vida de Jesús, él mismo la dio por amor a nuestras almas.
3. Constituido predicador y maestro. Los dos pilares del ministerio apostólico. Hoy en día Dios está levantando hombres comprometidos con estas dos responsabilidades; predicar y enseñar, a final, esta fue, la más importante tarea dejada por el Señor para la Iglesia: PREDICAR Y ENSEÑAR (Mat. 28:19,20).

V. COMO Y CUANDO ORAR v.8

1. En todo lugar. No debe haber un lugar único para orar, debemos hacerlo siempre, y en todo lugar (1 Ti. 2:8). En medio a las batallas (2 Cr. 20:3), en medio a un gran dolor (Hch. 16:23-25), en los momentos de persecución, de gran aflicción (1 Samuel 1:3), Templos (Mat. 21:13), habitación (Mat. 6:6), en la cruz (Lu. 23:34,46), en la muerte (Hch. 7:59), para llegar en los cielos necesitamos orar.
2. Levantando manos santas, sin ira, ni contienda. A) Santidad. Es un punto importantísimo en la oración, sin ella nadie verá a Dios (He. 12:14) y debe ser practicada en todas las esferas de nuestras vidas (1 Tes. 5:23). B) Sin ira. Es imposible que Dios conteste a un corazón airado, que no perdona, que no olvida. Nosotros debemos practicar el perdón como antídoto a la ira, incluso para tener también el perdón de nuestros propios pecados (Mat. 6:14). C) Contienda. Señal de carnalidad (1 Co. 3:3) la contienda es lo opuesto de la Unidad. Dios quiere su pueblo unido, hablando la misma cosa (1 Co. 1:10), para que el mundo vea que Dios envió su hijo para salvarlo (Jn. 17:23).

CONCLUSIÓN

La oración es esencial en la vida del cristiano, en la vida del obrero y de la Iglesia. Jesús fue nuestro mayor ejemplo en oración (Mr. 1:35), seguido de sus discípulos y apóstoles (1 Tes. 3:10). No podemos menospreciar esta tan gran arma que Dios entregó en nuestras manos, por medio de la cual podemos batallar y vencer el enemigo. Volvamos a nuestros principios y vivamos cual la iglesia de los tiempos bíblicos y jamás dejemos las llamas apagar (1 Tes. 5:19).

ACMN.

Fogo Estranho no Altar !

Área dedicada ao combate às heresias que assolam a igreja dos últimos tempos. Convidamos você a refletir nas escrituras e enviar seus comentários que serão analisados cuidadosamente os quais certamente contribuirão para o enriquecimento espiritual de todos.

Quando substituímos a genuína ação do Espírito Santo pela heresia do “Reteté”.

Quando pregamos o que gostam de ouvir e não o que precisam.

Quando nos promovemos, nosso nome, nossa imagem por meio do evangelho de Cristo.

Quando cultos inteiros de duas ou três horas só reservam uns poucos minutos a pregações ocas.

Quando o que mais importa são templos cheios, porém com vidas vazias.

Quando “parece que o pecado não é pecado mais”

Quando acabou a disciplina, o fermento levedou e o medo de dizer a verdade é o padrão.

Quando a falsidade, a mentira, o mexerico, a calunia é algo tão normal.

Quando Jezabel tem nos nossos templos mulheres descaradamente sensuais a representando.

Quando a piedade é substituída por desejo de ter mais, cada vez mais.

Quando já não há amor nos corações, porque a iniquidade se multiplicou, acabou o temor e todo mundo tem o direito de denegrir com uma roupagem de “direito de opinião”.

A tendência é a confusão, é o Icabô, é o abandono por parte do Senhor...

A consequência é o ser vomitado, como está escrito: “Eu sei as tuas obras, que nem és frio nem quente. Tomara que foras frio ou quente! 16 Assim, porque és morno e não és frio nem quente, vomitar-te-ei da minha boca. 17 Como dizes: Rico sou, e estou enriquecido, e de nada tenho falta (e não sabes que és um desgraçado, e miserável, e pobre, e cego, e nu)” Ap. 3.15-17.

Que Deus ajude os seus, que Deus guarde os santos, os que não mancharam as suas roupas neste pântano de infiéis.


MARANATA MARANATA MARANATA MARANATA !!!!!!!!!!!!!!!




HERESIA DO CAI-CAI


             Quando cheguei ao Equador tive a felicidade de saber que pelo menos três redes de televisão evangélicas alcançavam a cidade para a qual eu fui enviado. A satisfação durou pouco! Ao dedicar-me em conhecer a programação daqueles canais descobri que o carro chefe de cada uma delas eram cultos que envolviam supostas unções do Espírito Santo que faziam cair, rir e deixavam durante um bom tempo, crentes estendidos pelo chão alguns se batendo freneticamente e praticamente endeusando aqueles “apóstolos” que apenas em olhar faziam os crentes caírem no chão a pesar de que muitos empurravam mesmo. Não demorou muito em descobrir que na nossa mesma igreja essa era uma pratica normal e muito habitual entre os poucos crentes daquela obra. 

            O mais difícil foi perceber que os poucos crentes da igreja adoravam tudo isso e que praticamente todos já haviam recebido aquela tal “unção”. Depois de uma profunda pesquisa nas escrituras e de um largo período de oração a única posição que fui orientado, pelo Senhor, em assumir foi o da confrontação ao pecado de forma radical e rápida. Decido escrever os argumentos neste livro, pois para minha vergonha e grande preocupação essa moda que eu já conhecia desde o Brasil e que foi duramente combatida pelos líderes da igreja nas décadas de 80 e 90, agora estão entrando de novo no meio da igreja mais espiritualizada que nunca.
            A Forma mais fácil de combater a doutrina do cai-cai é fazendo a clássica pergunta: Está escrito? Quem na Bíblia caiu cheio do Espírito Santo? Quais dos apóstolos oraram e o povo caiu? Quando o nosso Senhor Jesus Cristo fez alguém cair cheio da sua presença e do seu poder? No Novo Testamento Saulo caiu quando ouviu a Jesus, mas não cheio do Espírito de Deus, pelo contrário estava possuído por uma profunda vontade de combater os cristãos. João na Ilha de Patmos caiu como morto observe que nem o apostolo caiu cheio do poder de Deus nem cheio do Espírito Santo. Além desses dois servos de Deus que caíram ao chão, só encontramos os que caíram cheios de espíritos malignos e os que caíram quando Jesus disse: “Eu sou” no momento em que lhe foram prender. Nesse caso só um total desconhecedor das escrituras dirá que a turba caiu cheia do Espírito Santo. No Antigo Testamento de igual forma ninguém caiu cheio do Espírito Santo, casos como os de Ezequiel (Ez. 1.28-2.1,2) e de Daniel (Dn. 8.18) mostram como Deus levantou aqueles que ao ver a sua glória não suportaram mais que, no entanto foram imediatamente levantados por Deus.
De onde estão tirando essa idéia de que o Espírito Santo ao encher leva alguém ao chão? No dia de pentecostes ninguém caiu, quando Jesus soprou sobres os seus discípulos ninguém caiu, quando Jesus batizou na casa de Cornélio ninguém caiu, quando o Espírito Santo encheu aos doze varões de Éfeso ninguém foi ao chão. Quando Paulo escreveu suas 13 cartas mencionou os dons de poder, de revelação de locução, de serviço, ministeriais, mais em algum momento falou sobre o Don de cair? Paulo combateu que os crentes falassem línguas entranhas ao mesmo tempo em voz alta, que se dirá de que a igreja estivesse caindo durante o culto por receber essa nova umção?
É comum escutar hoje em dia alegações perigosas do tipo: “nem tudo está escrito” ou “Deus não está limitado à Bíblia” tais afirmações tentam dizer que seguir a risca o que está escrito seria limitar o poder de Deus. O que os tais esquecem é que a palavra que pregamos é a palavra de DEUS. E se assim podemos crer as implicações são obvias. Si é a palavra de Deus é perfeita, é suficiente, é sabia, é nossa regra de fé e prática único livro inspirado por Deus e que por tanto é incomparável, infalível, imutável, santa, poderosa, entre outras muitas qualidades que tem. Vale lembrar que todo crente deve limitar-se ao conteúdo da palavra de Deus e não se deixar levar pelo que imagina ele mesmo ou imaginam por ele, sejam sonhos, profecias, revelações, os quais devem atuar como uma referencia, no entanto a guia, lâmpada para os pés e luz para o caminho é a palavra de Deus: A Bíblia. Lea atentamente “Estas coisas, irmãos, apliquei-as figuradamente a mim mesmo e a Apolo, por vossa causa, para que por nosso exemplo aprendais isto: não ultrapasseis o que está escrito; a fim de que ninguém se ensoberbeça a favor de um em detrimento de outro.” (1 Co. 4.6). E também: “Habite, ricamente, em vós a palavra de Cristo; instruí-vos e aconselhai-vos mutuamente em toda a sabedoria, louvando a Deus, com salmos, e hinos, e cânticos espirituais, com gratidão, em vosso coração.” (Col. 3.16). Faltaria-nos espaço para analisar porções sagradas como 2 Ti. 3.16 e Mat. 24.35 entre muitas outras. Uma igreja que se distancia da palavra como sua regra de Fe e conduta esta a mercê de qualquer vento de doutrina cujas conseqüências podem ser catastróficas. Gostaria de convidar você há refletir sobre o que nos diz 2 Timoteo 4.3 – “Pois haverá tempo em que não suportarão a sã doutrina; pelo contrário, cercar-se-ão de mestres segundo as suas próprias cobiças, como que sentindo coceira nos ouvidos;” Observe atentamente que a rejeição deliberada das escrituras será uma pratica muito comum nos últimos dias e institucionalizada. Será que já vimos o cumprimento dessa palavra? Que Deus guarde o seu povo.  
            Fica por tanto claro que Espírito Santo nunca levou ninguém a cair, os que caem só podem cair se estão emocionados pois não conhecem a palavra e se deixam levar pelos falsos profetas. Inclusive tem crente imaturo que corre que grita que bate na banca da igreja o que revela desconhecimento das escrituras que afirma que Deus é Deus de ordem. Outros caem por indução. Pastores que pregam que é assim e as pessoas crêem e se submetem a uma experiência dessa natureza. Por outro lado há aqueles que caem por causa de espíritos malignos e cuja manifestação é incontestável Porém, De nenhuma maneira podemos afirmar que todos os que caem são induzidos pelo mal, em muitos casos é apenas falta de conhecimento da palavra.  


TEOLOGIA DA PROSPERIDADE




É cada vez mais difícil pregar a sã doutrina dentro do Brasil e especialmente fora. Se você olha mais panoramicamente perceberá de que o problema é muito maior fora que dentro do Brasil, principalmente no que diz respeito aos países de língua espanhola. Porém os profetas da prosperidade não são novos. É inegável que já entre os hebreus esses inescrupulosos obreiros, fraudulentos, opulentos e avaros operavam para enganar aos incautos, desprevenidos, desconhecedores da palavra de Deus. Tomando como referencia Ezequiel 34 podemos ver o juízo de Deus sobre estes e lembrar de que Jesus nunca defendeu uma vida exuberante baseada nas riquezas desta vida e na acumulação de bens terrenos. Si você sonha em ficar rico com certeza não pensa como um discípulo de Jesus e deve reavaliar seus conceitos a fim de descobrir a quem está seguindo. Nos países Latinos de idioma castelhano a difusão de pregadores de um deus que quer encher-nos de dinheiro, muitas vezes fácil, é bastante comum. Sobre a teologia da prosperidade é bom deixar claro alguns conceitos:

Jesus não prometeu vida fácil a ninguém – Ao contrário do que se prega por muitos enganadores espalhados pelo mundo, Jesus sempre deixou claro que segui-lo implicaria em pagar um preço. Os pregadores da prosperidade dizem que não, que Jesus já pagou todo o preço por nós na cruz. Os que pregam assim estão usando de uma meia verdade que no final se torna num grande engano que leva a incontáveis, pelo caminho da confusão e da avareza. A parte verdadeira disso é que o preço que Jesus pagou na cruz para nosso resgate, nossa redenção, nossa salvação, foi preço de sangue que não precisa de ajuda de absolutamente nada. Vale lembrar que se nós cremos que pela graça somos salvos e isso não vem de nós, mas é dom de Deus não haverá nada que possamos fazer para ser salvos com exceção de crer. Porém o que também não podemos nos esquecer é que a pesar de que fomos salvos por Jesus para a vida eterna, ainda vivemos nesse mundo e no corpo desta morte, sujeitos a pecar, a errar, a voltar pro mundo e perder a salvação. Sendo assim precisamos esforçar-nos para viver em santidade e cumprir a difícil ordem de Jesus quando disse: “Dizia a todos: Se alguém quer vir após mim, a si mesmo se negue, dia a dia tome a sua cruz e siga-me.” (Jo. 9.23). Jesus não ensinou a que vivamos nossos sonhos, e sim nos ensinou a negar-nos, e disse que devemos levar uma cruz dia a dia que por certo não vem com rodinhas como nas procissões dos nossos países católicos. Parece um discurso pessimista da vida, mas de maneira alguma o é. O que está bastante claro é já não vivemos pelo que vemos, mas andamos por fé. Jesus nos advertiu que no mundo teremos aflições, totalmente diferente dos que pregam que é só vitória. A mesma palavra vitória, na qual nós não podemos deixar de ter esperança de viver, implica numa guerra ou luta que lhe antecede. Em outras palavras, para que tenhamos vitória teremos que enfrentar lutas e sendo assim, não pode ser só vitória, isso seria incoerente. Devemos pregar, seja dentro do Brasil ou fora dele um evangelho genuíno, uma sã doutrina, uma palavra fiel. Se não nos comprometemos com o jugo e o fardo que devemos levar, que a pesar de suave e leve, não deixa de ser jugo e fardo, estaremos adulterando o evangelho, forçando as escrituras e não ficaremos impunes. O problema não é deixar de crer que Deus, o nosso Deus, é Deus de bênçãos, não podemos deixar de crer na vitória, não podemos deixar de crer que Deus exalta os fiéis, mas acomodar essas verdades com a realidade de que devemos alegrar-nos com as DIVERSAS provações, devemos amar nossa cruz, perder a nossa própria vida e anelar profundamente a vinda do Senhor.  O evangelho da prosperidade ignora a parte difícil de ser crente, apresenta o céu na terra, só bênção, só vitória, amontoando sobre si, os que assim pregam, uma condenação da qual não poderão livrar-se.  

Jesus não disse que rico não vai pro céu, mas deixou claro que é muito difícil – Ser rico nunca foi pecado, qualquer leitor das escrituras perceberá que muito pelo contrario do que muitos imaginam quase todos os homens de Deus no Velho Testamento foram ricos e uma boa parte destes, foi o que poderíamos chamar hoje de “milionários”. Contrastando com essa verdade observamos que no Novo Testamento, a tendência mudou e Jesus pregou um desapego total das riquezas por parte dos que o seguiam. Uma famosa afirmação de Jesus mostra isso: “E ainda vos digo que é mais fácil passar um camelo pelo fundo de uma agulha do que entrar um rico no reino de Deus.” (Mat. 19.24). Essas palavras foram ditas por Jesus logo após o famoso “jovem rico” do qual não sabemos quase nada a não ser sua condição financeira e que havia sido amado por Jesus, rejeitou o seu chamado para segui-lo (Mc. 10.17-22). Para evitar os ainda vivos mal entendidos ou distorções de sua intenção ao afirmar tais palavras, Jesus continua e explica: “Jesus, fitando neles o olhar, disse-lhes: Isto é impossível aos homens, mas para Deus tudo é possível.” A luz do contexto é fácil concluir que o que de fato Jesus estava contrariando era o amor às riquezas, sentimento tão comum nos que as possuem.  E que a mesma palavra de Deus mostra que alguns dos que seguiram a Jesus foram abastados sem com isso sair do caminho nem perder sua entrada no reino
.
Qual é então o problema da teologia da prosperidade? – O problema dos que pregam a prosperidade é colocar o material por cima do espiritual e enfatizar as promessas financeiras em detrimento de todas as demais importantes promessas da palavra de Deus. Sendo assim fica fácil entender que cremos em todas as promessas de Deus para os dizimistas paras os que semeiam muito, para os que dão com alegria. Mais os que só olham para essa parte “bacana” da Fe pecam quando substituem a importância da santidade pela importância da economia, a importância da salvação pela importância da casa própria, do carro novo, da “chave”, do móvel novo, da roupa bonita, dos sonhos de consumo. Então ninguém me censure quando eu pregar que Deus da vitória e aumenta o salário do crente, mais que fique bem claro que para cada vitória material sobre a qual eu ministrar a palavra, eu seguramente pregarei 10 mensagens falando sobre vitória contra a carne. Para cada mensagem sobre as bênçãos prometidas aos dizimistas ministrarei 100 sobre as bênçãos dos que ofertam seu tempo, esforço, dedicação e talentos na evangelização dos nossos países. Pra cada vitória econômica pregarei umas sem número sobre a vitória sobre as trevas, sobre o mundo, sobre o nosso orgulho, nosso eu.
Mais que nunca é importante que nos distanciemos de evangelho capitalista onde o que mais importa é o dinheiro, porém sem denegrir as verdades santas da palavra sobre o tema em questão.
Porém o perigo da teologia da prosperidades são os sues desmandes os quais analisaremos mais adiante.