lunes, 31 de enero de 2011

No vos conforméis con este mundo...


Abstinencia Sexual
(Parte de un proyecto de promoción y prevención de salud Integral en el Perú).

En el Perú según datos del Endes Continua 2009, el 13.7% de las adolescentes tuvieron que vivenciar un embarazo. Ese índice es más alarmante cuando se toma en cuenta apenas a las mujeres de 15 y 19 años sin acceso a la educación, el cual bordea el 50%. Las que menos sufren son las adolescentes de zonas urbanas y de educación elevada, en tal caso ese índice baja para poco más de 6%, lo que aún es considerado un problema.
            El factor educación es hoy por hoy considerado el péndulo que inclina en contra de la realidad en estudio y su ausencia sumada a la degradación moral (por qué mismo en la pobreza y en la falta de educación, el embarazo en la adolescencia era algo prácticamente inexistente en el Perú de hace apenas algunas décadas) ha provocado un verdadero problema de salud pública en el país. Más allá del factor salud física, también se genera un cuadro de potencial epidemia de trastornos mentales dado que los niños que nazcan de adolescentes solteras (que es la mayoría de los casos) , muchas veces sin apoyo de la familia de la madre, rechazados y no deseados, tienen más posibilidad de padecer un trastorno mental bien como sus propias madres y sin tomar en cuenta el factor aborto con todas sus consecuencias psicológicas y físicas para la adolescente.
            Los métodos anticonceptivos juegan un papel protagónico. Los cuáles enfrentan barreras sociales, religiosas y naturales para su implementación. A la vez también presentan sus limitaciones como el mismo índice de Pearl, por el Centro Latino Americano Salud y Mujer lo demuestra:
  
Súmese a eso el bajo nivel educacional que imposibilita el acceso a la forma de utilización de cada método o a la información sobre la misma existencia de los referidos métodos.
            Pero lo más alarmante es que la actividad sexual que debe ser propia de personas de cierto nivel de madurez física y psicológica está cada vez más invadiendo la vida de los adolescentes eso a causa de muchos factores que no los analizaremos pero los mencionaremos rápidamente: Degradación de la familia pos moderna, el marketing sexual (para vender un helado a veces se apela para conductas sexuales explicitas), entre otros.
            Cada vez más el inicio precoz de la vida sexual en los adolescentes está provocando una reacción de las instituciones públicas a enfrentarse a las consecuencias de esa verdadera pandemia que es el embarazo en la adolescencia y también las ETS. Para ello la mayoría de los gobiernos están implementando una política de educación sexual cada vez más temprana y tiene que cada vez más que depararse con el dilema de prevenir y/o estimular. Eso porque en un salón existen distintos “mundos” para los cuales se requeriría un trato exclusivo que suena un poco utópico pero es la verdad. En la imposibilidad de llevar a cabo ese trato personal se entrega la educación “patrón” como un intento de frenar el problema, mismo corriendo el riesgo de entregar información de más para unos y de menos para otros.
            En ese contexto lo que me preocupa en la realidad peruana es la completa omisión por parte de las instituciones públicas de educación y de salud, como en la misma página del ministerio de salud del Perú lo deja ver (http://www.minsa.gob.pe/portada/Especiales/2010/pf/metodos.asp) el factor abstinencia.
            No se puede creer que la abstinencia es la solución, por causa de su baja aceptación por parte de una sociedad llevada y dirigida por sus impulsos, pero no se puede negar la posibilidad de conocer el método a la población. Dejar de mostrar a nuestros adolescentes que es el camino más difícil pero el más eficaz es condenarlos a la promiscuidad, al sexo libre y al placer sin limitaciones, que aunque suene normal para algunos, sabemos cómo futuros profesionales de la salud mental que no es lo mejor para ningún adolescente.
            Por eso propongo la inserción del método anticonceptivo y preventivo de ETS más eficaz que es la abstinencia en las políticas de prevención y promoción de la salud en el Perú.

III.  Metodología

Acceso a l campo - Mi proyecto, como ya mencioné, mira hacia la inserción en el sistema educativo la abstinencia como método anticonceptivo y preventivo de ETS. Para ello se debe acceder a los planteles educacionales de nivel primario y secundario, donde empieza todo.
Selección de pobladores – Aquí necesitaremos reclutar los mismo adolescentes (siempre dirigidos y acompañados por un profesional de la salud mental) para que pasen por un proceso de entrenamiento y capacitación y puedan hablar sobre tres temas principales: 1. las consecuencias del embarazo en la adolescencia, 2. las consecuencias físicas y psicológicas del aborto y 3. Métodos anticonceptivos con énfasis en la abstinencia y alabanza a la templanza y el domino propio.
Estrategia de Recogida – Hacer cuestionarios y testes que puedan lanzar luz sobre el nivel de conocimiento de los adolescentes sobre el tema y por ende cambiar el método “salón por salón” por el método “nivel de madurez” adaptando el contenido de las charlas a los respectivos niveles de conocimiento sobre el tema. En la práctica se podrá observar adolescentes del 3 grado recibiendo la misma charla con adolescentes del 6 grado dado su nivel de conocimiento sobre el tema y la necesidad de la aplicación de un método más pragmático y franco.
Abandono del Campo – Como es un inserción al plan de salud pública del sistema educativo no tiene se culmina con el mismo.  


HOMOSEXUALIDAD
(Ensayo presentado en el curso de "Sexualidad Humana" de la carrera de Psicología)

         La hosexualidad es una de las manifestaciones sexuales más antiguas de la humanidad. La misma existencia del hombre es acompañada por tal opción sexual. Pece que en la historia de la humanidad ha tenidos índices más altos y por veces menos elevados de incidencia, lo que es cierto es que nuca ha dejado de existir hasta mismo en las sociedades más conservadoras en cuanto al tema.
         Hoy por hoy el homosexualismo, dentro del contexto de la “explosión sexual” es la inclinación de la moda. Aún dentro de las sociedades más conservadoras se ha vuelto tema inevitable sea en el ámbito religioso o mismo político. Es innegable que la tendencia mundial es una aceptación cada vez más fuerte y se puede notar la adopción del tan anhelado relativismo moral. El homosexualismo, el aborto, la eutanasia entre otras muchas manifestaciones sociales, sexuales y culturales están cada vez más latentes en la sociedad, tornando cada vez más libre el “instinto” humano tan largamente reprimido. Aún hoy, pero no por mucho tiempo, el homosexualismo es tabú para muchos, ha sido envuelto en muchos conceptos encontrados, pero cada vez más libre de culpas y temores, se ha visto libre para volver a lo que ya fue, pero más fuerte que nunca.
         Más que nunca el homosexualismo está siendo visto, como siempre lo debería haber sido tomado, como una opción y no como una consecuencia genética. De hecho la historia lo comprobará que la teoría de que es una cuestión biológica y que por ende es inevitable, nada tiene que ver con la realidad cuando en poco tiempo el homosexualismo fuere algo tan normal como la misma relación heterosexual. Si fuera una cuestión biológica no se podría explicar cómo lo que era natural y biológico pudo ser reprimido de manera general durante tanto tiempo. En pocos años la sociedad global verá que la mayoría de los hombres migrará de una opción heterosexual predominante para una posición bisexual dominante y en seguida una opción homosexual dominante. Eso porque el homosexualismo es una opción tal como el adulterio, el sexo premarital, opciones tomadas dada la innegable influencia de la cultura sobre los individuos que están bajo sus alas.  Como la cultura global tiene como una de sus columnas principales el relativismo en todas sus esferas de existencia, es de presumirse que no puede reprimir el homosexualismo y de hecho ni Dios lo reprime, antes da al ser humano la libertad de tomar sus propias decisiones no sin vetarlo de las consecuencias y justa retribución.
         Los griegos no creían que eran factores biológicos lo que generaba el deseo homosexual, mucho menos los romanos. Más bien entendían que era fruto de la libertad de escoger de los seres humanos y de placer. Quién de hecho empezó a reprimir la “libertad” homosexual fue la cultura judaico-cristiana. Eso en se tratando de la realidad occidental, obviamente, porque no podemos desmerecer la influencia del islamismo y del budismo en las sociedades orientales en relación al tema de la represión al homosexualismo. Con el surgir de una sociedad cada vez más laica el motivo represor ha perdido peso e influencia en el siglo de las “libertades” y de nuevo las más distintas opciones sexuales han vuelto a tomar cuerpo y asumir proporciones alargadas huyendo de la marginalidad de la vida social.
         La Biblia, libro sagrado, para millones de cristianos en todo el mundo, va más allá en dar ejemplos de la antigüedad de la practica homosexual, remontando su existencia a las sociedades contemporáneas de Noé y también de las ciudades de Sodoma y Gomorra.
         Todo practicante de la fe cristiana sabe que la Biblia condena el homosexualismo. Textualmente la biblia dice: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,” (1 Co. 6.9). Negar que Dios sea contra tal práctica y opción sexual es negar la propia existencia de Dios. Todo cristiano verdadero tiene el derecho de ser contra el homosexualismo, criar sus hijos con una educación heterosexual y anunciar el evangelio libremente aún que respetando la individualidad de cada ser humano y sus más extrañas opciones sexuales. No cabe al religioso insultar en nombre de la fe a quién sea, faltar al respeto o ser intolerante con nadie. En ese contexto hay que hacer una clara diferencia entre el homosexual y la práctica homosexual, entre el pecador y el pecado, entre el practicante y la práctica.
         Como estudiante de psicología entiendo perfectamente que un profesional de la salud mental no debe intentar transmitir a sus pacientes sus principios morales, espirituales, sociales, políticos, etc. Pero todo profesional deber ser libre para actuar conforme sus convicciones hablando siempre la verdad.
         El adulterio siempre estuvo relacionado por Dios, como también el homosexualismo, entre los pecados sexuales por Él reprobados.  En la cultura judaica ambas prácticas eran castigadas con la pena de muerte. Jesús cambió esa realidad librando a la “mujer adúltera” del apedreamiento. Consecuentemente no solamente extinguió la intolerancia hacia los practicantes del pecado de adulterio como también de todos los demás pecados, entre los cuales figura el tema del presente ensayo. Pero vale recordar que el Señor no solamente dijo “ve en paz” a la mujer atrapada en adulterio como también exhortó “no peques más”. Eso es tolerancia acompañada de un buen consejo. Así debe actuar todo buen cristiano. De otra manera deberán prohibir que un cristiano siquiera pueda estudiar por no estar de acuerdo con la práctica del pecado en la sociedad actual. Las libertades están por lo menos teóricamente garantizadas en los países occidentales gracias a la herencia judaico-cristiana. Negar tal verdad es negar lo obvio. En la sociedad moderna las libertades están garantizadas, no se sabe durante cuánto tiempo, para los que son homosexuales y quieren ayudar a quién se interesar en ser, como también a los que no están de acuerdo con tal práctica y quieren ejercer el derecho de oponerse, censurar y contrarrestar la influencia homosexual. Los defensores de los derechos homosexuales deben aprender a convivir con la discrepancia y realidades propias de la libertad de expresión.
         A no ser que se quemen todas las Biblias del mundo o mismo las prohíban de ser leídas, como de hecho en algunos países hay tal prohibición y paradójicamente son los más intransigentes cuanto al tema, todos los que amamos la palabra de Dios aceptaremos sus verdades y viviremos según sus principios, aunque eso para nada, vuelvo a insistir implique en intolerancia e irrespeto.
         Siendo así queda claro que el homosexualismo es una opción socialmente respaldada en la mayoría de los países del mundo como también es irrefutable su antagonismo con la fe cristiana, que todavía es practicada por gran cantidad de personas en el mundo, especialmente en nuestros países latinos.  

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